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девушка мерит доски чтобы пропилить и зделать стол
A realistic cinematic scene of an adult woman working in a small workshop. She places a long wooden board on a sturdy workbench and carefully measures it with a metal measuring tape, marking the exact cutting point with a pencil. She checks the measurement twice, holds the board firmly, and prepares to cut it. Natural hand movements, realistic woodworking environment, detailed wood texture, soft workshop lighting, cinematic camera movement, photorealistic, highly detailed, 4K.
اصنع قصة أنيميشن سينمائية عالية الجودة عن فراولة حمراء جميلة اسمها فريدا وموزة صفراء اسمها مانو، يعيشان في عالم فواكه مليء بالمخاطر. تبدأ القصة بلقاء رومانسي بين فريدا ومانو في سوق الفواكه، وينشأ بينهما حب قوي رغم اختلافهما. فجأة يظهر عصير البرتقال الشرير ورجاله ويحاولون خطف فريدا للسيطرة على مملكة الفواكه. مانو يقرر إنقاذها، وتبدأ مطاردة مثيرة داخل السوق وبين عربات الفواكه. قفزات، مطاردات، انفجارات كوميدية، وسرعة عالية، مع لحظات رومانسية مؤثرة بين فريدا ومانو. في منتصف القصة يكتشف مانو أن شخصًا قريبًا منه هو الذي خانهم وكشف مكان فريدا. النهاية تكون مشوقة: مانو يصل لإنقاذ فريدا في اللحظة الأخيرة، لكن قبل أن تنتهي المواجهة يظهر عدو أكبر وأقوى ويقول: “دي كانت البداية بس…
A chaotic funny 3D AI brainrot video for TikTok. A realistic red apple with a goofy expressive face wakes up on a kitchen counter and sees a yellow banana. The apple says, “Why does bro get to be yellow?” The apple finds a mysterious machine labeled FRUIT EVOLUTION and presses the button. Huge flash, smoke, and sparks. The apple comes out with banana arms, orange legs, and a tiny watermelon backpack. Every fruit in the kitchen starts chasing him. He runs outside screaming, “CHAT I MESSED UP!” A giant pineapple wearing sunglasses appears and presses a giant red button. Suddenly the entire city transforms into living fruits running everywhere. The apple looks directly into the camera and says, “I JUST WANTED TO BE YELLOW BRO.” Fast camera movements, exaggerated facial expressions, absurd comedy, realistic 3D fruits, cinematic lighting, energetic TikTok brainrot style, funny sound effects, vertical 9:16 video, highly detailed, smooth animation.
اثنين اولاد اعمارهم ١٧ سنه في منظر طبيعي يحضنون بعض حضن قوي وشعرهم ناعم ووجيههم مافيها اي شعر وحضنهم يكون قوي مره
اثنين اولاد يحضنون بعض في منظر طبيعه وحضن قوي مره مره مره والجوده مغبشه وواقعيه بزياده ويكونون شعورهم ناعمه ووجيهم حلوه ومافيها اي شعر
pharmacist explained drug to patient
El micro de larga distancia frenó de golpe frente al imponente hotel de Bariloche, despidiendo una nube gris de humo y el clásico olor a gasoil recalentado. Adentro, el ambiente era una caldera de gritos, parlantes portátiles a todo volumen y botellas de fernet pasando de mano en mano. Cuatro semanas por delante. Veintiocho días de libertad absoluta lejos de los padres, los profesores y la rutina de sexto año. Para Lucila, el viaje empezaba con la adrenalina a flor de piel. Bajó del micro de un salto, acomodándose la campera oversize y sacudiéndose el pelo con desgano. Al lado suyo, Delfina ajustaba la tira de su mochila con cara de pocos amigos —todavía masticando la bronca de que el asiento de al lado le tocó con un pesado—, mientras Padme miraba hipnotizada el paisaje de las montañas nevadas con los auriculares puestos, tarareando despacito un tema de Laufey. A unos metros, Juan —su novio, compañero del mismo cursobajaba a los empujones con los pibes, cargando una valija pesada y gritándole algo a Mateo. Juan se acercó rápido a Lucila para darle un beso rápido en la mejilla, medio distraído con el viaje. —¿Viste lo que es esto, amor? Mal viaje nos espera — le tiró Juan medio al pasar antes de irse a juntar con Mateo, Valentino y los demás. Lucila le sonrió medio a las apuradas, acomodándose el cuello de la campera. —Che, ¿alguno vio dónde quedaron las valijas? Porque si me pierden el buzo nuevo, prendo fuego el hotel — tiró Lucila, abriendo los ojos con dramatismo y cruzándose de brazos. —Tranquila, loquita, que las valijas están bien cuidadas y nadie va a prender fuego nada. No rompas el piso antes de entrar siquiera — respondió una voz masculina, ronca y con un toque de burla inconfundible desde atrás. Lucila se dio vuelta en seco. Ahí estaba él. Franco. El coordinador del viaje. Y, para colmo de males, Franco era el mellizo de Felipe, un compañero de su mismo curso, lo que lo hacía una cara conocida de antemano. Franco era alto, de piel morocha, una so